viernes, 18 de agosto de 2017

La Generalidad recoge la cosecha de lo que siembra.



Podía ocurrir y ocurrió, y ha ocurrido en uno de los tres lugares donde los expertos antiterroristas preveían que podía ocurrir, en Cataluña. Comunidad Autónoma, que junto a Ceuta y Melilla, son auténticos polvorines. Ayer, el terrorismo islámico golpeó, brutal y despiadadamente, esa región española.

La política en materia de inmigración, irresponsable y “criminal”, que vienen realizando desde hace mucho los nacionalistas catalanes, ahora independentistas, le dejan un legado al pueblo catalán, demoledor. La Generalidad ha tratado de impedir la llegada de inmigrantes de habla española y, ha fomentado y financiado, la llegada de musulmanes, pensando que ese colectivo les ayudaría en su proyecto independentista.

El resultado de esas políticas, pone los pelos de punta, en Cataluña hay el doble de población musulmana que en el resto de CCAA, y en la provincia de Gerona, el cuádruple. Como consecuencia, la mitad de las mezquitas salafistas (radicales) de España están allí.

Por cierto, la furgoneta pudo irrumpir en la zona peatonal, porque la Generalidad y el ayuntamiento de Barcelona, se negaron a poner los recomendados bolardos u obstáculos que hubiesen impedido el atentado.

De las ayudas sociales que da la administración catalana, una parte importante va a parar a los musulmanes, privando de ellas a los catalanes que las necesitan, y lo hacen, porque forma parte de su estrategia secesionista.

Mientras que no nos demos cuenta de que el Islam es incompatible, con que democracia, la libertad, la igualdad, los DDHH y todos esos valores de conforman la sociedad europea, no podremos afrontar la amenaza. Estoy harto de oír, que los terroristas islámicos son unos locos, no lo son, son soldados de su fe que siguen sus preceptos. Nos dicen que los radicales son una minoría, que la gran mayoría de musulmanes son moderados, lo cierto es, que esa mayoría moderada jamás le planta cara a los radicales, y por supuesto, jamás colaboran con la policía. Desde mi punto de vista, los dos grupos cumplen una misión distinta, pero persiguen el mismo objetivo.

Ayer colgué en mi muro de Facebook, el video más duro tomado tras los atentados, y lo hice para que la gente entendiera que esto es solo el principio, que o presionamos a nuestros dirigentes para que de una puñetera vez afronten el asunto, o veo a nuestras nietas con burka tras la finalización de la invasión. Preguntar por lo que está pasando en Suecia, ocultado sistemáticamente por los medios.

Ahora nos toca ver ese patético “buenismo”, de tuits sensibleros, de minutos de silencio, de velitas, de flores y de frases como “Yo soy Barcelona” o similares, todo ello propio de buenas personas pero que me recuerdan a esas ovejas que van directas al matadero.

La disyuntiva es clara, o acabamos con la amenaza o ella acaba con nosotros. No soy el encargado de dar soluciones, para eso les pagamos a nuestros políticos.

NOTA: Varios de mis lectores, me han indicado que la foto que acompaña a este artículo está manipulada y que corresponde a la llamada "Primavera Árabe". No obstante, debido a la política migratoria que sigue el gobierno de Cataluña he optado por mantenerla. Debéis entender lo difícil que es elegir una foto teniendo la certeza de que no está trucada.



jueves, 17 de agosto de 2017

Guerra Taxis-VTC.



Los taxistas han declarado la guerra a las empresas de VTC, por ello, me gustaría hacer una reflexión sobre ello.

Es evidente, que los taxistas ven amenazados sus puestos de trabajo por la irrupción de las empresas de VTC, y por ello, se han movilizado. Pero tengo que decir, que desde mi punto de vista, empiezan a perder la batalla de la opinión pública.

Si los VTC circulan por nuestras calles, es simplemente porque la administración se lo permite, por ello, no es lógico que los taxistas descarguen su violencia sobre los trabajadores de estas empresas. Sus protestas deberían ir dirigidas contra la administración, de hecho, ellos mismos la acusan de que no se cumplen las normas y que faltan inspecciones.

El mundo del taxi debe entender, que nuestra sociedad cambia con el tiempo y que el sector que no sea capaz de adaptarse, está condenado.

¿Algún taxista cree que las imágenes en donde compañeros suyos utilizan una violencia extrema contra vehículos y conductores de los VTC les van a generar la simpatía de los ciudadanos? Yo creo que está claro que no.

Este asunto, es uno de esos donde uno ve que es muy difícil encontrar una solución aceptable para ambas partes, pero mientras tanto, las huelgas y las movilizaciones de los taxistas, lo que están haciendo es lo de siempre, dejar sin un importante servicio público a los ciudadanos, algo que es utilizado como en tantos otros conflictos laborales para presionar haciendo rehenes a los usuarios del servicio.

Este país tiene una ley de huelga obsoleta, una ley que no protege los derechos de los usuarios, y nadie se atreve a modificarla, pues todo parece indicar que los partidos de izquierda no están por la labor, haciendo inviable el necesario consenso.

El derecho a la huelga debe ser sagrado, pero cuando ese derecho colisiona con los derechos de otras personas, hay necesariamente que replanteárselo.


miércoles, 16 de agosto de 2017

La deriva canalla del PSOE.



Por todos es conocido, que el principal y parece que único objetivo de Pedro Sánchez, es echar a Mariano Rajoy de La Moncloa e instalarse allí él. Para conseguir su objetivo, el PSOE tiene inexorablemente que pactar con el totalitario Podemos.

Por ello, se explican las palabras del portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE, Oscar Puente, alcalde de Valladolid, quien afirmó ayer, que en España se están sobredimensionando los crímenes de la dictadura chavista en Venezuela. Parece que el PSOE, necesita blanquear la imagen del chavismo y de Podemos antes de pactar con los de Pablo Iglesias.

Parece que para el PSOE, los cuatro meses de represión contra los venezolaos que se manifestaban en la calle, los abusos y las arbitrariedades por parte de las autoridades policiales venezolanas, que han tenido como resultado 126 asesinatos de Estado, 2.000 heridos, 5.326 detenidos, y 676 presos políticos que sufren de forma sistemática torturas, esto no es muy grave.

Por mucho que quieran blanquear la imagen de Podemos, no lo van a conseguir, porque Podemos es hoy lo que es, porque en su día el chavismo financió a la fundación podemita CEPS. Se puede afirmar, que sin el dinero manchado de sangre que recibieron los actuales líderes de Podemos a través de su fundación, su partido no hubiese sido viable.

Imaginaros, que actualmente en España gobernara el PSOE, y que el tercer partido fuera un partido nazi, y que al Partido Popular se le ocurriera pretender llegar a un pacto con ellos para desalojar al PSOE, imaginaros la que se formaría. Pues bien, el PSOE pretende pactar con un partido totalitario y la mayoría parece verlo normal. Evidentemente, tenemos distintas varas de medir.

Aún recuerdo las palabras del secretario de Organización socialista, llamando esquiroles a los guardias civiles que tratan de poner orden en el aeropuerto del Prat, utilizando el lenguaje de las CUP. Lo de ahora es mucho más grave, se atreven a repartir culpas entre víctimas y verdugos, entre el machacado pueblo venezolano y los sicarios de uniforme de la tiranía chavista.

Este PSOE podemizado, no solo avergüenza a los españoles de bien, avergüenza y mucho, a todos aquellos que le negaron la confianza a Pedro Sánchez en las primarias socialistas. Los que le votaron, no pueden evitar ahora, porque se les advirtió, que les señalen como cómplices de este “amigo, defensor y cómplice” de totalitarios.