jueves, 31 de marzo de 2016

Andaluces, socialistas, corruptos y chulos.

Los que controlaban la Junta de Andalucía cuando, se diseño y se ejecutó, el procedimiento que hizo posible el saqueo de las arcas públicas mediante el fraude de los ERE, siguen dando la callada por respuesta haciendo un alarde de grave irresponsabilidad política y de chulería.

A la hora de declarar ante el juez, se han acogido todos a su derecho a no declarar, manteniendo lo declarado cuando aún eran aforados ante el Tribunal Supremo y el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.

Cuando la jueza Alaya realizaba la instrucción del caso de los ERE, la Junta de Andalucía le regateaba la información solicitada, y cuando se la facilitaba, era incompleta y en condiciones lamentables. Ahora son los mandamases de entonces, ya empapelados, los que desde la prepotencia entorpecen el hacer de la Justicia, y a la vez, insultan a la ciudadanía con su actitud.

El enésimo desprecio a la Justicia, lo ha protagonizado, el otrora todopoderoso cacique socialista andaluz, Gaspar Zarrias, quien ha tenido la desfachatez de denunciar que está siendo sometido a un juicio paralelo y político en los medios. Y esto lo dice, uno de los responsables de que Andalucía esté en la situación tan penosa que está, alguien que se merecería, que junto a sus cómplices fueran linchados por un pueblo a quienes les han robado el pan y el futuro de sus hijos.


Mientras que un ex delincuente ya rehabilitado es obligado a cumplir una condena pendiente por robar una bicicleta, mientras un padre de familia tienen que ingresar en prisión por robar comida para sus hijos, mientras casos de estos se siguen dando y la Justicia es inflexible con ellos, los poderosos que le han robado la esperanza a todo un pueblo, siguen por nuestras calles derrochando poderío y chulería al no haber ningún juez que se atreva a meterlos donde merecen estar, en la cárcel.


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