lunes, 21 de marzo de 2016

En pleno carajal político.

El principal problema de un líder político demasiado joven es, que carece de la experiencia imprescindible para impedir que le engañen. Albert Rivera, no solo ha llegado a un acuerdo con Pedro Sánchez, Albert Rivera ha quemado todas sus naves para apoyarlo contra viento y marea a sabiendas de que no sumaba, de que servía para muy poco. El problema reside en que Pedro Sánchez, cuyo objetivo único es el de llegar a ser presidente, está a un tris de ponerle los cuernos a su leal socio, o por lo menos lo va a intentar.

En las próximas horas se va a celebrar la esperada reunión entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, una reunión en donde el líder socialista va a intentar lo imposible sabiendo que se juega su futuro político. Si por el fuera, aceptaría todo lo que le impusiera el líder podemita, lo que ocurre, es que  las líneas rojas que le impuso su Comité Federal están ahí.

Para que la situación se termine de liar un poco más, todo parece indicar, que si Pedro Sánchez no sale airoso de esta negociación, Susana Díaz ya está lista para disputarle la secretaría general y defenestrarlo. No me gustaría estar en el pellejo de él, las debe estar pasando canutas.

Mientras esto ocurre, Podemos huele a descomposición, ya a hasta su líder andaluza quiere imitar a la Colau, algo que corrobora que Errejón tiene las cosas mucho más claras que Iglesias.

Fijaros cómo será la situación, que las empresas demoscópicas están volviendo a publicar unos sondeos que más bien son armas de manipulación masivas. Muchos intuimos, que los votos conservadores que recibió Ciudadanos en las últimas generales, y pueden ser tres de cada cuatro, van a volver al Partido Popular, pues el apoyo suicida de Rivera al PSOE le va a pasar una enorme factura; así como, entiendo que aunque Podemos tenga problemas internos puede incluso quitarle el segundo puesto a un PSOE completamente perdido. Otra cosa sería que Susana Díaz lo sustituyera, entonces las cosas cambiarían mucho.

Por el contrario, esas empresas demoscópicas, propiedad del poder financiero nos quieren hacer creer que Podemos baja mucho y que Ciudadanos sube, por lo que la suma de PP y Ciudadanos sería mayoría suficiente, se les nota que confunden sus deseos con la realidad.
Si las elecciones se repiten, el voto se va a polarizar más que nunca, pues entre el gris D. Mariano y la ruina segura que representaría “Podemos and Company” parecería lógico que todo aquel que tuviese algo que perder votaría en clave conservadora aunque después le doliera el estómago una temporada.




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