jueves, 17 de marzo de 2016

La corrupción desmoraliza a la ciudadanía.

En la situación de podredumbre política en la que nos encontramos, estaremos de acuerdo, en que si el que mete la mano en las arcas públicas no recibe el castigo que merece, o como muchas veces sucede, queda impune su fechoría, produce, que poco a poco vaya aumentando una especie de desafección de los ciudadanos hacia lo que siempre tuvieron claro que eran sus obligaciones para con la sociedad en la que viven.

Y esto que digo, tiene una gran importancia. Los ciudadanos pagan sus impuestos en la creencia de que son necesarios para que nuestros gobernantes los gestionen adecuadamente para tener atendidos los servicios que reciben ellos mismos, es decir, damos para después recibir.

Lo que sucede, es que ahora mismo la percepción ciudadana ha cambiado, ahora sabemos que parte de lo que aportamos al Estado, que parte de nuestros impuestos, van destinados a ser saqueados por políticos sin escrúpulos que encima gestionan mal. El resultado es claro, si los que nos gestionan, si los que tienen que darnos ejemplo, hacen eso, yo haré lo posible por pagar los menos impuestos posibles.

Ante la situación actual, que alguien me explique con que argumentos se convence a quien no tiene trabajo, y para dar de comer a sus hijos se dedica a la economía sumergida, de que debe regularizar su situación.

En nuestra sociedad, los grandes corruptos, los grandes ladrones, se pasean por la calle, simplemente porque no hay, ningún juez ni político, capaces de meterlos entre rejas, mientras que hay, padres de familia o jóvenes ya reinsertados, que van a la cárcel porque el juez de turno no tiene piedad con ellos, esos jueces que se envalentonan con los débiles y se acojonan con los poderosos.


Algo tenemos que hacer o esto se va al garete.


2 comentarios:

  1. Tan cierto como la Luz que nos alumbra.!!

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  2. Además de verdad en mi caso es algo que me mucho asco y enfado

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