martes, 12 de abril de 2016

Paraísos fiscales y patriotismo.

Ahora le ha tocado a Panamá, pero cada cierto tiempo estalla un escándalo sobre los paraísos fiscales y sobre quien guarda allí su dinero, un dinero que independientemente de su procedencia, lo que demuestra de forma palmaria es la falta de patriotismo de su propietario.

Se estima, que la cuarta parte de la riqueza mundial pasa por estos paraísos fiscales y sus sociedades llamadas “offshore”. El objetivo de estas sociedades es servir para esconder el verdadero titular del dinero o de los bienes que están circulando, una vez blanqueados, por todo el mundo.

Demasiadas veces nos han dicho los mandatarios mundiales que van a tomar medidas para acabar con estos paraísos, pero con lo de Panamá, la ciudadanía de los distintos países se ha dado cuenta de que si muchos de esos dirigentes aparecen en esas listas como implicados, difícilmente acabaran con un instrumento que les sirve a la perfección.

Si un ciudadano se lleva dinero procedente del delito a un paraíso fiscal es doblemente grave, pero si siendo un dirigente de un país o un líder político, lo hace, aunque el dinero no sea de procedencia ilegal, debe inhabilitarle para el resto de su vida, por su falta de patriotismo, por haber demostrado su egoísmo al no mover su capital en su país en beneficio de su economía. Si no creen en su país, cómo lo dirigen o aspiran a dirigirlo.

Los años pasan, pero la codicia sigue abanderando a los poderosos. Personas que no tendrían ninguna necesidad, por su poder económico, ven como la avaricia y la insultante la falta de solidaridad con sus compatriotas más desfavorecidos, les lleva a una situación en donde su nombre puede quedar manchado para siempre.

Como vemos, la ideología que priva entre las clases dirigentes es esa del “todo por la pasta”.




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