martes, 14 de junio de 2016

Pedro Sánchez, claro perdedor.



Este título puede ser lo único que sacaron en claro los millones de españoles que presenciaron este debate a cuatro, pues parece meridianamente claro, que Pedro Sánchez y su PSOE se van a dar un tremendo batacazo el 26-J.

La insistencia del candidato socialista en culpabilizar a Pablo Iglesias de que no haya un gobierno de izquierdas en España, dejó que Pablo Iglesias se apropiara de los mensajes de izquierdas. Un Pablo Iglesias que sabedor de su inconsistencia en lo económico, utilizó numerosos datos para camuflar su punto débil. El candidato de Unidos Podemos sigue siendo incapaz de explicar con solvencia como va a lograr el dinero para el descomunal gasto público que promete, lo que se traduce cada vez con más claridad en que apostar por el partido morado es apostar por la ruina económica.

Albert Rivera cometió ayer un error garrafal, de nuevo se le ha visto el plumero. Atacó con mucha dureza a Rajoy por la corrupción del Partido Popular, y en cambio, no hizo lo mismo con Pedro Sánchez y la corrupción socialista. El candidato del partido que ejerce de guardaespaldas de la corrupción socialista en Andalucía, debe pensar que la ciudadanía es “tonta o amnésica”.

Tengo que reconocer, que excepto en el momento en que se le reprochó la corrupción de su partido, el resto del debate, Mariano Rajoy, fue de ganador, supo criticar a los demás sin pecar de excesiva dureza, y transmitió de forma bastante convincente que sus tres adversarios son más jóvenes pero muy inexpertos.

Mariano Rajoy, vendió bastante bien su gestión en lo económico y dejó claro algo evidente, por mucho que les pese a PSOE y Podemos, el balance económico general actual es mucho mejor que cuando llegó al poder en 2011, cuando se encontró una España al borde del precipicio fruto de la pésima gestión realizada durante ocho años por el PSOE.

En resumen, anoche volvimos a ver un debate en donde los cuatro candidatos se dedicaron a hacerse los mismos reproches de estos meses pasados, con la corrupción como tema central, pero no para erradicarla y si como arma arrojadiza, no aportaron nada nuevo y nos ocultaron la política de pactos que van a seguir tras el 26-J.

Sin debates plurales y monográficos, los ciudadanos no tienen todos los datos para saber a quién votar, evidentemente, los dos viejos y corruptos partidos, y sus correspondientes recambios, se oponen a ello, impidiendo que tengamos una democracia de calidad.


No hay comentarios:

Publicar un comentario