miércoles, 31 de agosto de 2016

Debate: Menos de Investidura y más Electoral.



En pleno Debate de Investidura, solo puedo dar mi opinión por lo que veo y oigo en la Carrera de San Jerónimo, y lo que observo, en el caso de que los diferentes intervinientes digan lo que realmente piensan, es que vamos directos a unas nuevas elecciones.

En su discurso de ayer, Mariano Rajoy, en lo único que acertó fue en afirmar que “él es la única alternativa conveniente frente al radicalismo y la incertidumbre”, aunque yo añadiría a la palabra “conveniente” la de “posible”.

Tengo que reconocer, que en el trasfondo de su discurso se veía que está casi seguro de que su investidura va a fracasar y que el 25 de diciembre iremos a las urnas, pues no es lógico que renunciara a pedirle directamente la abstención al PSOE, le quite importancia a su acuerdo con Rivera, y equipare su apoyo al de Coalición Canaria, cabreando a los únicos que le han echado un cable.

Pero lo que realmente me cabreó de lo que dijo Rajoy, es la estupidez de pedir un pacto para preservar la Unidad Nacional, cuando nuestras leyes la preservan perfectamente siempre y cuando el Gobierno de turno las haga cumplir, cosa que él no ha hecho en Cataluña tras cinco años de mayoría absoluta.

Pedro Sánchez continúa tan enrocado en su “NO”, que veo difícil que se pueda permitir cambiar de opinión. Si nos hace votar el Día de Navidad, le auguro un gran hundimiento electoral al PSOE, algo que se está ganando con creces su actual líder.

Por su parte, Pablo Iglesias, sigue lanzando el anzuelo a Sánchez a ver si pica y se atreve a presidir un hipotético Frente Popular cuyas únicas coincidencias entre sus miembros serían, su odio a la derecha y a todas las cosas en las que creen los españoles que se sienten orgullosos de serlo, entre los que también incluyo a centristas, transversales y social-demócratas.

Reconozco que Rivera hizo el discurso perfecto, demasiado perfecto. Sabedor de que podría estar ante su primer discurso de la próxima campaña electoral y con una gran audiencia, lo aprovechó, trato de identificarse con Adolfo Suárez e hizo llamamientos al consenso. Todo lo que dijo fue muy lógico y razonable, y dio la impresión de querer agradar a la España decente, ya sea de derechas o de izquierdas, su principal caladero e votos. Rivera me pareció un gran oportunista.

Me gustaría equivocarme y que la investidura saliera adelante, pero reconozco que si tuviera que apostar lo haría porque van a haber otras elecciones.


martes, 30 de agosto de 2016

¿A quién representan los diputados?



Lo que está ocurriendo en la política de este país, jamás se ha visto en cualquier otra democracia de nuestro entorno. Conforme el tiempo pasa, se constata que la raíz del problema es la aversión personal que siente Pedro Sánchez hacia Mariano Rajoy, y eso, simplemente eso, está poniendo en riesgo la estabilidad nacional.

La actitud de Pedro Sánchez es de tal irresponsabilidad, que por una parte nos dice que mantiene su negativa a facilitar la formación de un Gobierno absteniéndose en la votación de investidura, por otra, se niega a responder si encabezará una candidatura alternativa, y a la vez afirma, que no habrá terceras elecciones y que el PSOE estará siempre en la solución.

Y todo esto ocurre, cuando cada vez son más las voces autorizadas dentro del PSOE que manifiestan su disconformidad con la actitud de su secretario general, y cuando la mayoría de sus votantes contemplan perplejos lo que está ocurriendo.

Ante la votación de investidura, lo que nos deberíamos plantear es si los diputados, que teóricamente representan a quienes les han votado, deben respetar eso que llaman “disciplina de voto”, o por el contrario, deberían votar en conciencia y tratando de hacerlo en sintonía con lo que piensan quienes les votaron, es decir, “libertad de voto”.

¿A nadie del PSOE se le ha ocurrido reclamar a Pedro Sánchez libertad de voto en este asunto y así desatascar la situación? Y lo digo, porque considero que en ese caso parece evidente que habría abstenciones suficientes para desatascarla.

Estos últimos años, se ha repetido hasta la saciedad la frase de “no nos representan”, algo que parece muy razonable de decir teniendo en cuenta que los parlamentarios se limitan a votar lo que les ordenan. Teniendo en cuenta de que las motivaciones de la cúpula para votar en uno u otro sentido casi nunca coinciden con el interés general, en la mayoría de los casos bastaría con que se reunieran los portavoces. ¿Para qué sirve pagar tantos sueldos a autómatas sin iniciativa propia?



lunes, 29 de agosto de 2016

Aclaración sobre Ciudadanos.



A raíz de las críticas que he recibido de algunos de mis lectores, debido a mi actitud crítica hacia Ciudadanos por la negociación que ha llevado a cabo con el Partido Popular de cara a la sesión de investidura que tendrá a Mariano Rajoy como candidato, quisiera hacer una serie de puntualizaciones a modo de aclaración.

Pese a que jamás he votado a Mariano Rajoy, ni jamás le votaré, entiendo que tras ganar por dos veces las elecciones generales, y por más ventaja aún la última, debe de ser él quien forme Gobierno.

Entiendo que la actitud de bloqueo que mantiene Pedro Sánchez y el PSOE, deja al descubierto los ticks antidemocráticos de parte del socialismo español, quien se niega a respetar lo que la mayoría de los ciudadanos han votado.

Reconozco que con Ciudadanos he sido muy duro, y lo he sido, porque considero se lo merecen. Si vas por la vida de nuevo partido que va a regenerar el sistema y luego te bajas los pantalones a las primeras de cambio, haces el ridículo. En cambio, si reconoces que eres un partido con aspiración de ser bisagra, moderado y de centro-derecha, que quiere ayudar a la gobernabilidad, entonces puede resultar más creíble.

Ciudadanos, jamás ha pretendido regenerar el sistema injusto y corrupto que padecemos, pues quienes le financian y han hecho posible su salto a la política nacional con éxito, es decir, el poder financiero no está por la labor, a los poderosos les va muy bien en esta sociedad/jungla en la que vivimos.

Los partidos bisagra hacen política oportunista y no tienen escrúpulos en pactar a izquierda o derecha, siempre que ellos salgan beneficiados.

No obstante, no se pueden descalificar todas las medidas que Rivera ha conseguido que Rajoy acepte, por el solo hecho de haber conseguido que pueda rectificar en política social, ese acuerdo que posiblemente no sirva para nada, ha valido la pena.

Pero repito, Ciudadanos se ha decantado por la partitocracia, y jamás ha demostrado en el ámbito de los hechos que quiera recuperar la democracia.


domingo, 28 de agosto de 2016

Corruptos y parásitos, respirad de nuevo.



Alguien llegó a pensar que Albert, ese ángel regenerador y exterminador de corruptos, iba a obligar a Mariano a poner en marcha iniciativas para acabar con la corrupción e iba a obligar al Partido Popular a suprimir organismos políticos improductivos y parasitarios. Ese alguien se ha dado de bruces con la realidad y ha podido comprobar, que Albert no es el ángel que pensaba, y que los corruptos y los parásitos seguirán, unos robándonos y otros chupándonos nuestra sangre.

Es cierto, y sería muy injusto dejar de reconocerlo, que Rivera ha conseguido que Rajoy acepte una serie de medidas sociales y de otro índole que ya pactó en su día con Pedro Sánchez. Y me refiero, entre otras, a ese acuerdo de compromiso salarial para los trabajadores con los sueldos más bajos, así como revertir el gasto en políticas sociales a antes de la crisis.  Iniciativas que en buena lógica apoyaría una parte importante de la ciudadanía.

Cien de las ciento cincuenta medidas que ha pactado Ciudadanos con el PP, fueron en su día aprobadas por el PSOE, por la mayoría de su militancia. A ver ahora como justifica el NO Pedro Sánchez.

Pero todos sabemos, que las expectativas no eran esas, precisamente. La mayoría de los que apoyaron el proyecto político de Rivera, lo hicieron para que de una vez por todas se regenerara el sistema, y en eso, en esta negociación se ha visto en todo su esplendor que en Ciudadanos hay mucho de marketing y poco de voluntad regeneradora.

Hablemos claro, la elección de los miembros del CGPJ o la hace el estamento judicial y entonces hace nuestra Justicia más independiente, o como se hace ahora, los nombra el parlamento, o sea, los partidos, y entonces la Justicia es dependiente siempre del poder político. La fórmula elegida por Rivera es patética, que la Justicia sea independiente solo un 60%, “ni chicha ni limoná”.

En cuanto a los corruptos, ahora resulta que si lo que roban es para enriquecerse ellos o financiar al partido, tienen que dimitir, pero si cometen prevaricación o malversación de fondos, entonces no. Los naranjitos nos toman por tontos, pues en esos casos, parte del cash sustraído siempre vuelve al político y al partido.

Y qué decir de la supresión del Senado y las Diputaciones, nueva bajada de pantalones de Ciudadanos, ahora las acepta. Los parásitos, incluidos los suyos, están de enhorabuena, podrán seguir chupándonos la sangre sesteando en sus sillones del Senado y en esas “Cuevas de Alí Babá” en las que se han convertido las Diputaciones.


Y por cierto, en el acuerdo “Nada de eliminar CCAA, nada de eliminar cientos de entes absurdos, nada de atajar el despilfarro público”, “Ni una palabra de obligar a las CCAA a dejar de pasarse por el forro de sus caprichos las sentencias judiciales sobre libertad lingüística”, “Ni una palabra sobre el derecho de los padres a elegir lengua de enseñanza”.
 
Oportunidad desperdiciada.