lunes, 29 de agosto de 2016

Aclaración sobre Ciudadanos.



A raíz de las críticas que he recibido de algunos de mis lectores, debido a mi actitud crítica hacia Ciudadanos por la negociación que ha llevado a cabo con el Partido Popular de cara a la sesión de investidura que tendrá a Mariano Rajoy como candidato, quisiera hacer una serie de puntualizaciones a modo de aclaración.

Pese a que jamás he votado a Mariano Rajoy, ni jamás le votaré, entiendo que tras ganar por dos veces las elecciones generales, y por más ventaja aún la última, debe de ser él quien forme Gobierno.

Entiendo que la actitud de bloqueo que mantiene Pedro Sánchez y el PSOE, deja al descubierto los ticks antidemocráticos de parte del socialismo español, quien se niega a respetar lo que la mayoría de los ciudadanos han votado.

Reconozco que con Ciudadanos he sido muy duro, y lo he sido, porque considero se lo merecen. Si vas por la vida de nuevo partido que va a regenerar el sistema y luego te bajas los pantalones a las primeras de cambio, haces el ridículo. En cambio, si reconoces que eres un partido con aspiración de ser bisagra, moderado y de centro-derecha, que quiere ayudar a la gobernabilidad, entonces puede resultar más creíble.

Ciudadanos, jamás ha pretendido regenerar el sistema injusto y corrupto que padecemos, pues quienes le financian y han hecho posible su salto a la política nacional con éxito, es decir, el poder financiero no está por la labor, a los poderosos les va muy bien en esta sociedad/jungla en la que vivimos.

Los partidos bisagra hacen política oportunista y no tienen escrúpulos en pactar a izquierda o derecha, siempre que ellos salgan beneficiados.

No obstante, no se pueden descalificar todas las medidas que Rivera ha conseguido que Rajoy acepte, por el solo hecho de haber conseguido que pueda rectificar en política social, ese acuerdo que posiblemente no sirva para nada, ha valido la pena.

Pero repito, Ciudadanos se ha decantado por la partitocracia, y jamás ha demostrado en el ámbito de los hechos que quiera recuperar la democracia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario