domingo, 28 de agosto de 2016

Corruptos y parásitos, respirad de nuevo.



Alguien llegó a pensar que Albert, ese ángel regenerador y exterminador de corruptos, iba a obligar a Mariano a poner en marcha iniciativas para acabar con la corrupción e iba a obligar al Partido Popular a suprimir organismos políticos improductivos y parasitarios. Ese alguien se ha dado de bruces con la realidad y ha podido comprobar, que Albert no es el ángel que pensaba, y que los corruptos y los parásitos seguirán, unos robándonos y otros chupándonos nuestra sangre.

Es cierto, y sería muy injusto dejar de reconocerlo, que Rivera ha conseguido que Rajoy acepte una serie de medidas sociales y de otro índole que ya pactó en su día con Pedro Sánchez. Y me refiero, entre otras, a ese acuerdo de compromiso salarial para los trabajadores con los sueldos más bajos, así como revertir el gasto en políticas sociales a antes de la crisis.  Iniciativas que en buena lógica apoyaría una parte importante de la ciudadanía.

Cien de las ciento cincuenta medidas que ha pactado Ciudadanos con el PP, fueron en su día aprobadas por el PSOE, por la mayoría de su militancia. A ver ahora como justifica el NO Pedro Sánchez.

Pero todos sabemos, que las expectativas no eran esas, precisamente. La mayoría de los que apoyaron el proyecto político de Rivera, lo hicieron para que de una vez por todas se regenerara el sistema, y en eso, en esta negociación se ha visto en todo su esplendor que en Ciudadanos hay mucho de marketing y poco de voluntad regeneradora.

Hablemos claro, la elección de los miembros del CGPJ o la hace el estamento judicial y entonces hace nuestra Justicia más independiente, o como se hace ahora, los nombra el parlamento, o sea, los partidos, y entonces la Justicia es dependiente siempre del poder político. La fórmula elegida por Rivera es patética, que la Justicia sea independiente solo un 60%, “ni chicha ni limoná”.

En cuanto a los corruptos, ahora resulta que si lo que roban es para enriquecerse ellos o financiar al partido, tienen que dimitir, pero si cometen prevaricación o malversación de fondos, entonces no. Los naranjitos nos toman por tontos, pues en esos casos, parte del cash sustraído siempre vuelve al político y al partido.

Y qué decir de la supresión del Senado y las Diputaciones, nueva bajada de pantalones de Ciudadanos, ahora las acepta. Los parásitos, incluidos los suyos, están de enhorabuena, podrán seguir chupándonos la sangre sesteando en sus sillones del Senado y en esas “Cuevas de Alí Babá” en las que se han convertido las Diputaciones.


Y por cierto, en el acuerdo “Nada de eliminar CCAA, nada de eliminar cientos de entes absurdos, nada de atajar el despilfarro público”, “Ni una palabra de obligar a las CCAA a dejar de pasarse por el forro de sus caprichos las sentencias judiciales sobre libertad lingüística”, “Ni una palabra sobre el derecho de los padres a elegir lengua de enseñanza”.
 
Oportunidad desperdiciada.




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