miércoles, 3 de agosto de 2016

El papel de Ciudadanos.



Por mucho que nos diga Rajoy, tras su reunión con Rivera, que salió con la impresión de que hay un pequeño margen para la esperanza, lo cierto es, que sin la colaboración del PSOE, eso no sirve absolutamente para nada.

Tengo que reconocer, que con el líder de Ciudadanos empiezo a alucinar. Resulta desconcertante, un líder que en pocos meses pasa de, en sede parlamentaria, pedir a los militantes del Partido Popular que se rebelen contra su líder, entonces reciente ganador de unas elecciones, a posteriormente, asegurar que su partido apoyaría al PP siempre y cuando cambiaran de candidato a la presidencia del Gobierno, para ahora, aunque dice que no se saldrá de la abstención en la hipotética investidura, tener buena sintonía con quien vetaba no hace mucho. Si su actitud es eso que llama nueva política, a mí me parece mucho más retorcida que la vieja, y por supuesto, mucho más opaca hacia los ciudadanos. Da la impresión que Rivera siempre nos quiere tener sin conocer lo que realmente piensa, lo que realmente va a hacer.

Y todo esto ocurre, cuando Ciudadanos, con sus 32 diputados no puede decidir absolutamente nada. Ni sirvió para nada su tan cacareado acuerdo con el PSOE, ni serviría para nada un acuerdo, ahora con el PP. Aquí el que decide es el PSOE, y sobre lo que haga tendrá que rendir cuentas al pueblo español.

Me alegra, que el Partido Popular y Ciudadanos, puedan llegar a acuerdos en asuntos económicos urgentes y en todo lo relacionado con la unidad nacional. Me satisfizo enormemente lo que hizo Ciudadanos para evitar que los sediciosos catalanes no dispusieran de grupo propio en el Parlamento. Pero repito, si el PSOE sigue con el bloqueo, vamos directos a otras elecciones. Opción horrible pero mucho mejor que la terrible opción de que se formase ese Frente Popular que tanto anhela Pedro Sánchez pero que la mayoría de españoles esperamos que siga parando su Comité Federal.



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