jueves, 22 de septiembre de 2016

La guerra interna de Podemos.

Para interpretar lo que está sucediendo en Podemos, esa guerra fratricida entre Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, lo primero que tenemos que hacer, es ponernos de acuerdo en porqué surgió Podemos y qué es Podemos.

Podemos surgió como consecuencia de la crisis y la falta de ejemplaridad de los partidos tradicionales, y aglutinó a gran parte de quienes formaron parte del 15-M, un movimiento que consideraba que los hasta ese momento considerados partidos de izquierdas, PSOE e IU, estaban claramente asimilados a los vicios del sistema.

Si bien Podemos aparece en su momento como una organización antisistema, al poco tiempo se ha convertido en la tercera fuerza política del país con 71 escaños y cinco millones de votos, por ello, se encuentra ante una disyuntiva muy importante para su futuro, decidir que su espacio político se debe ceñir a la acción política en las instituciones, o bien, volver a sus orígenes, a la agitación callejera.

Pablo Iglesias parece haberse quedado estancado en la lucha de clases y en las rancias consignas de la doctrina comunista, su partido ideal acogería una estructura orgánica de clara orientación leninista, orientada a alcanzar el poder y a laminar al que disiente; mientras que Iñigo Errejón, apuesta por conformar una organización política transversal y populista que pueda llegar a ser partido de gobierno.

Que la izquierda española está dividida es un hecho, y que para este país, cualquiera de las dos formulas que defienden los líderes de Podemos serían letales, es otro.


La polémica gestión de los grandes ayuntamientos que gestionan, se ha convertido en una losa que está lastrando sobremanera al partido. Para muchos, ha quedado muy claro, que ese enchufismo y falta de transparencia que tanto criticaban en el comportamiento de los viejos partidos, ya hasta lo superan los podemitas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario