domingo, 11 de septiembre de 2016

Las Autonomías, las grandes culpables.

Creo que ya es hora de reconocer, por muy políticamente incorrecto que sea, que la causa principal de todos los males que padecemos, es sin duda, la organización territorial que nos dimos en la Transición. Personalmente, tengo la conciencia muy tranquila, pues por ese motivo, voté negativamente en el referéndum de entonces.

Para implantar el actual Estado de las Autonomías, se nos puso como excusa que acercaría la administración al administrado, aunque lo que realmente se hizo fue contentar a las regiones en las que ya estaba presente en parte de su clase política un perverso nacionalismo antiespañol.

Lo que nunca se nos dijo, es que las CCAA se convertirían en un pozo sin fondo que para su funcionamiento necesitarían recursos desproporcionados en detrimento de los servicios básicos que reciben los ciudadanos, en la estructura ideal para que la corrupción anidara y se extendiera,  en administraciones donde el enchufismo como pago a los servicios prestados imperara, y funcionaran como pesebre mantenedor de voto cautivo.

En Estado autonómico se ha convertido en el ideal Estado del Bienestar para los partidos políticos, y en la auténtica ruina de la ciudadanía, se ha convertido en una estructura mastodóntica e inviable.

Las CCAA generan un estado de duplicidades que sobredimensionan el gasto público, que no mejoran, en absoluto, la vida a los ciudadanos, pero que sí que hace que tengamos impuestos muy altos.

Las grandes competencias, Educación, Sanidad y Justicia, nunca debieron ser transferidas, pues ello ha contribuido a que impere la desigualdad entre los españoles.


La pregunta que nos tenemos que hacer es porque si esto es un hecho, ningún partido con representación parlamentaria plantea la supresión de las CCAA. La respuesta es fácil, a los viejos partidos les ha ido muy bien con él, llevan parasitando casi cuatro décadas, y los nuevos, aspiran a hacerlo. Por mucho que se nos quieran vender Podemos y Ciudadanos como que son el cambio, lo cierto es que en este asunto lo único que pretenden es poder participar de un banquete del que llevan disfrutando a nuestra costa, PP, PSOE e IU desde 1978.


4 comentarios:

  1. UPyD planteaba en su programa retornar al estado central, las 3 grandes competencias mencionadas. Hubiera sido un buen comienzo para revertir el café para todos.
    Lamentablemente su proyecto político no contó con los suficientes apoyos. En este punto, tengo la conciencia tranquila; el mio sí lo tuvo y lo sigue teniendo

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    1. Karmelot no te equivoques, UPyD ha cometido errores pero su "principal error" fué atreverse a meterle el dedo en el ojo a los poderosos corruptos. El sistema y sus medios de comunicación han acabado con ella. Una pena.

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  2. Y no sería esta lo solución ante esos terribles individualismos y nefastos resutados de los nacionalismos, cambiando competencias y regenerando la clase política, como las leyes que favorecen a tantos miserables. Pregunta una ilusa

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    1. Alguien dijo hace mucho tiempo, que un sistema injusto y corrupto como el que padecemos aquí, no se puede cambiar desde dentro porque los poderosos viven de él. Solo se puede cambiar mediante revolución o golpe de Estado.
      Yo soy de los que lo quiere regenerar desde dentro, pero cada vez veo que eso va a ser imposible.

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