viernes, 30 de septiembre de 2016

Pedro Sánchez secuestra al PSOE.

Las famosas dos almas del PSOE se han encarnado, de una parte, Pedro Sánchez y la minoría de miembros de la Ejecutiva que no han dimitido, quienes se mantienen atrincherados tratando a ultranza de no perder el control de unas siglas a las que traicionan a diario, y de otra, los que dirigidos desde el PSOE de Andalucía, tratan de que el PSOE recupere su identidad.

La sede federal socialista de Ferraz, vivió ayer con diferencia el peor día de su historia, el caos absoluto. Verónica Pérez, presidenta del Comité Federal del PSOE, anunciaba en la calle tras confirmar que se le negaba la entrada en su sede, que es la única autoridad del PSOE y que Pedro Sánchez ya solo es un simple militante, y eso ocurría, mientras que Pedro Sánchez se reunía con sus adeptos, esa minoría de la Ejecutiva, y anunciaba la convocatoria de un Comité Federal para mañana sábado, con la intención de que salga adelante la propuesta  de convocar un congreso extraordinario y una consulta a las bases para elegir líder.

Y mientras tanto, Pedro Sánchez impide que la Comisión de Garantías, que es la instancia apropiada para pronunciarse al respecto de las legitimidades, debido a que en dicha comisión los críticos tienen mayoría y su adepta presidenta no la va a convocar. Esta ilegal actitud de Pedro Sánchez podría llevar el asunto a la vía civil de la Justicia ordinaria, algo inimaginable.

El dilema es ahora para los críticos, pues si acuden mañana al Comité Federal convocado por, quien según ellos, no tiene legitimidad para hacerlo, lo legitiman. Pero si como afirman, tienen mayoría en él, podrían tumbar todos los planes de Sánchez e incluso hacerle una moción de censura y largarlo.

Pero es que no es solo eso, otra pregunta es ¿Qué va a pasar con los grupos parlamentarios en el Congreso y en el Senado? A fecha de hoy ya no está garantizada la odiosa disciplina de voto.

Lo cierto es, que el día de mañana se puede convertir, en el día más explosivo de la historia del PSOE, a la calle Ferraz pueden acudir tres centenares de miembros del Comité Federal repartidos en dos bandos en guerra abierta declarada, en la calle podrían haber medio millar de periodistas, a los que habría que sumar los militantes adeptos a Sánchez que se van a desplazar a Madrid ante el bolivariano llamamiento de su líder a fin de intimidar a los críticos, a los que habría que sumar los grupos de ultraizquierda que por RRSS ya se han citado allí para presionar a quienes según ellos “quieren darle el poder a Rajoy” y apoyar a quien quiere gobernar España con extremistas e independentistas. Y para terminar, un despliegue sin precedentes de policía para intentar que la explosión no se produzca. Es evidente que lo de mañana puede acabar como el rosario de la aurora.

Muchos nos quieren vender, que lo que está pasando es simplemente una descarnada lucha por el poder motivada por ambiciones personales, malos resultados electorales y crisis de liderazgo. Decirlo así es pecar de simplismo, pues en este conflicto sí que podemos decir que hay buenos y malos, pues los críticos representan el deseo de volver a la identidad perdida desde que el nefasto Zapatero llegó al liderato del PSOE, esa lealtad constitucional perdida, ese sentido de Estado, esa moderación socialdemócrata. Por el contrario, Pedro Sánchez, ha llevado al PSOE a la radicalidad y a la confusión, pues en vez de frenar el ascenso de fuerzas populistas y demagógicas, pretende sumar fuerzas con ellos.

Me mantengo en lo que siempre he dicho, España y el PSOE, necesitan a Susana Díaz y a los que la siguen, y que eliminando de la política al dañino Pedro Sánchez, le harán a su país un gran servicio, A eso se le llama patriotismo.







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