martes, 29 de noviembre de 2016

Aberrantes palabras de Nuñez Feijóo.

El presidente de la Junta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, dio ayer una conferencia en el Círculo de Economía de Barcelona. Su discurso, teóricamente, se basaba en la recuperación del dialogo entre los sectores más moderados de la política catalana y del resto de España.

Es evidente, que Moncloa ha puesto en marcha una nueva estrategia para intentar reconstruir esos puentes de dialogo que hoy en día no existen ni siquiera con los nacionalistas más moderados, esos que han sido barridos de la política catalana al tirarse al monte la antigua Convergencia.

Pero ayer, Nuñez Feijóo, fue demasiado lejos y pisó tierras movedizas afirmando cosas absolutamente aberrantes. Cuando afirmó, que en ese dialogo “no puede haber líneas rojas” y que “la ley no sea un obstáculo para cultivar una empatía que permita alcanzar el consenso”, lanza una peligrosa carga de profundidad contra nuestro maltrecho Estado de derecho.

El presidente gallego, debería de saber, que sí existen unas líneas rojas que jamás se pueden atravesar, y son las que marcan la legalidad constitucional y el resto de las leyes. Esas que en Cataluña se niegan a respetar sin  que nada les ocurra a los sediciosos.

Afirmó la “chorrada” de querer rescatar el Estado de las Autonomías, justamente cuando cada vez más ciudadanos, y con razón, consideran que la organización territorial que nos dimos en la Transición es la gran culpable de todos nuestros actuales males.

Y como no, así de pasada, habló de la famosa reforma de la financiación autonómica, mucho me temo que la principal baza del PP para ese dialogo, es cometer de nuevo el error de intentar apaciguar a quienes nunca se sentirán satisfechos, dándoles más “pasta”, lo que siempre hicieron y nunca funcionó.

Primero fue Soraya Saenz de Santamaría la que nos procupó con sus palabras al respecto, después fue Inés Arrimadas (Ciudadanos) la que dijo también bastantes barbaridades, y ahora Nuñez Feijóo. Y del PSOE, que es incapaz de romper con el PSC, posiblemente por debilidad extrema, y que se sitúa siempre en la ambigüedad, mejor ni hablamos.

Como vemos, los partidos constitucionalistas han perdido el norte con respecto al desafío de los independentistas catalanes.




No hay comentarios:

Publicar un comentario