domingo, 20 de noviembre de 2016

Dinero público para “MANOLO CÓMEME EL COÑO”

A finales de octubre se ha celebrado en Tenerife el Festival Keroxen de música, un festival que cuenta con jugosas subvenciones por parte del Gobierno de Canarias, y de la Concejalía de Cultura de Tenerife.

Dentro de la programación del festival se puso en escena algo que se puede definir, siendo muy bondadosos, como “un surrealista performance”. En él, un ser humano del sexo femenino, y la defino así porque se me removerían las tripas si la denomino señora, o si por el contrario la denomino “fulana”, lo mismo las feminazis se me lanzan a la yugular, subió al escenario sin bragas y con sus pechos cubiertos por un sujetador negro, para repetir en bucle y durante una hora la frase del título, es decir, “Manolo cómeme el coño”. Eso sí, durante esa hora estuvo acompañada por los acordes de un xilofón, entiendo que para darle un halo de arte a semejante bazofia.

Tras trascender los hechos, la izquierda más radical y el entorno de Podemos, y todos esos falsos progresistas que dicen formar parte de esa llamada vanguardia cultural transgresora, se han apresurado a defender lo indefendible, pues ese tipo de soplapolleces neoprogresistas del llamado arte contemporáneo que se convierten en un insulto a la inteligencia, deben pagárselas ellos.

Con todas las carencias que hay en los servicios básicos en Canarias, con toda la pobreza que hay en las islas, no se puede emplear el dinero de nuestros impuestos en llenarle los bolsillos a una soez individua que clama sobre un escenario que uno que se llama Manolo le coma el coño. Por cierto, desconozco si alguno de los Manolos que había entre el público, siguiendo los deseos de la susodicha pasó por su camerino al finalizar el bochornoso espectáculo.


Un espectáculo como este sería impensable que se produjera en cualquier sociedad democrática y occidental de nuestro entorno, que nadie confunda una sociedad enferma como la nuestra, con algo parecido a la libertad.


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