jueves, 17 de noviembre de 2016

La inmigración hace a Alemania muy insegura.

Todos los sondeos electorales dicen, que la canciller alemana Angela Merkel se enfrenta a una catástrofe por su fracasada política migratoria en las próximas elecciones.

Durante los primeros seis meses de 2016, los inmigrantes cometieron 142.500 delitos, según la Oficina Federal de Policía Criminal de Alemania.

En Alemania, jamás imaginaron las consecuencias que les traería  la avalancha de inmigrantes y refugiados de estos últimos tiempos.  Una sociedad tranquila, se ha transformado en muy poco tiempo en un espacio donde el  crimen violento, las violaciones masivas, las agresiones sexuales y físicas, los apuñalamientos, las invasiones de casas, los robos y el tráfico de drogas, forman ya parte de su cotidianidad. Recordemos, que Alemania recibió más de 1.1 millones de inmigrantes en el último año y partes del país están paralizadas por la falta de infraestructura. Existen pequeños pueblos donde hay más inmigrantes que nacionales, en ellos las mujeres no pueden ya ni salir a la calle tras anochecer.

Pese a que existe, un premeditado y gran apagón informativo, en relación a los crímenes y actos delictivos que cometen los inmigrantes, a la red no se le puede poner puertas, y por ese medio los alemanes están informados. La consecuencia inmediata va a ser una subida espectacular de la extrema derecha que hasta puede amenazar con derrocar a la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Merkel.

Según un informe del Consejo de Política Internacional del Instituto Gatestone, la policía local en muchas partes del país admite que están al límite, que carecen de medios para enfrentarse a la realidad actual del país. En dicho informe se dice que “La violación de una niña de diez años en Leipzig, la ciudad más grande de Sajonia, ha llamado la atención sobre los niveles cada vez mayores de crímenes violentos perpetrados por los inmigrantes en ciudades y pueblos de toda Alemania”

Durante los primeros seis meses de 2016, los inmigrantes cometieron el equivalente a 780 delitos cada día, un aumento de casi el 40 por ciento en comparación al 2015. Los datos incluyen sólo aquellos crímenes en el que se ha capturado a un sospechoso. Esta cifra es sólo la punta del iceberg.

Según Freddi Lohse, de la Unión de Policía Alemana de Hamburgo, muchos delincuentes inmigrantes consideran que la indulgencia del sistema de justicia alemán es una luz verde para continuar con el comportamiento delincuente. También dijo que “Están acostumbrados a consecuencias más duras en sus países de origen.

La decisión de abrir fronteras fue equivocada y ahora Europa paga sus consecuencias. Muchos dijimos en su día, que lo que había que hacer era acabar militarmente con quienes ejercían la violencia en sus países y les obligaban a huir.





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