viernes, 11 de noviembre de 2016

Susana pretende redimirse ante los suyos.



Tras su apoyo claro a la abstención PSOE para hacer posible la investidura de Mariano Rajoy, Susana Díaz intenta ahora demostrar que es muy beligerante con el Gobierno central, para así recuperar el afecto de muchos ciudadanos de izquierdas que se han sentido defraudados por ella.

Susana Díaz ha decidido lanzar un órdago a Rajoy, llevando al Parlamento andaluz para su aprobación un decreto en el que se establece que a partir del 16 de enero de 2017 la jornada de trabajo de los funcionarios andaluces será de 35 horas.

Lo curioso de todo esto es, que la presidenta de la Junta lo propone a sabiendas de que carece de competencias para llevarlo a cabo, y pese a que tanto su gabinete jurídico como el consejo Consultivo de Andalucía le han advertido de la inconstitucionalidad de la medida.

La estrategia de Susana Díaz es clara, ahora que PSOE, IU y Podemos lo han aprobado, el Gobierno central lo recurrirá al Tribunal Constitucional, este tribunal lo tumbará, y ella les dirá a los funcionarios “yo quería que trabajéis menos horas, pero el malo de Rajoy no lo ha permitido”.

Mientras que en política se actúe de esa manera, que no es otra que la de engañar a los ciudadanos, no iremos a ninguna parte. Intentar legislar en un parlamento autonómico en un asunto del que se carecen de competencias y conociendo que hay una ley de rango superior que está en vigor que lo prohíbe, me parece de una frivolidad insultante, una acción que debería ser castigada.

Pero es que Andalucía “is diferent”, Antonio Maillo, coordinador regional de IU, ha denunciado que los planes de empleo anunciados a bombo y platillo por la Juta de Andalucía en 2015, no se van a ejecutar hasta 2017. En la Junta conviven, una horrenda gestión y una excelente política propagandística, y digo esto, porque ese famoso plan de empleo se ha anunciado ya más de una docena de veces. Hablamos de un programa muy sensible teniendo en cuenta los terribles porcentajes de paro que existen en Andalucía, si los comparamos con las cifras nacionales.

¿Tan difícil es pedirle a quienes nos gobiernan en todos los ámbitos, que se limiten a gestionar los recursos de que disponen mirando siempre el interés general de la ciudadanía, y no a hacer política rastrera y de confrontación destinada a mantenerse o a conseguir el poder?



1 comentario: