miércoles, 21 de diciembre de 2016

Aznar explota y renuncia a su “presidencia”.

Aznar ha renunciado a la presidencia de honor del Partido Popular. Quien fue el verdadero creador de ese partido en 1989 ha tomado esa decisión asqueado por la deriva a la que ha llevado a su partido Mariano Rajoy, quien por lo visto olvida que él es quien es gracias a que Aznar lo designó.

A nadie escapa, que Aznar lleva años discrepando de la deplorable acción política de su sucesor, de ese supuesto giro al centro realizado por el PP actual que ha conseguido que el partido carezca de un proyecto claro, pero eso sí, impregnado de gran cobardía.

Aznar, al igual que una mayoría de españoles, nunca pudo aceptar la falta de contundencia en el discurso del partido en cuestiones como el terrorismo y el independentismo catalán, nunca estuvo de acuerdo con la enorme presión fiscal con la que Rajoy castiga a los españoles, y sobre todo, a las clases medias.

Aznar creó un gran partido liberal-conservador que representó a esas clases medias, auténtico esqueleto de nuestra Nación, rebajó el peso del sector público del 60% del PIB a menos del 40%, creó cinco millones de empleos bastante bien pagados, no como ahora, y en solo dos años consiguió el equilibrio presupuestario necesario para entrar en el euro, su éxito económico consiguió que la UE nos ayudara a crear una moderna red de infraestructuras. Recordemos que bajo su mandato, bajó tres veces el IRPF.

Frente al bagaje de Aznar ¿Qué ha hecho Rajoy? En materia de terrorismo, seguidismo vergonzante de las políticas de Zapatero, en  relación a los independentistas catalanes, cobardía absoluta e incapacidad para hacer cumplir la ley, y en materia fiscal, subir los impuestos hasta llevarlos al ámbito de lo casi confiscatorio.

Un partido político debe representar unas ideas determinadas y contraer con los ciudadanos el compromiso de defenderlas, tanto si gobierna como si no. El Partido Popular, hoy en día, no es eso, es simplemente un colectivo de intereses, y muchos de sus miembros desprenden con su comportamiento un tufillo a mafia, pues tienen muy claro, que son políticos profesionales que aspiran a vivir siempre de la política, es decir, de nosotros, y que si pierden el poder se les acabó el chollo.


Lo que antes he dicho, les sucede también a los oportunistas de Rivera y a esos socialistas que están enfrascados en su guerra civil particular. Todos ellos sin proyecto nítido, pero que coinciden en querer seguir chupando del bote, ¡Que mayor motivación! Podemos, pese a sus enfrentados líderes, son los únicos que tienen muy claro qué persigue su proyecto, aunque por letal espero que nunca puedan llevarlo a cabo.








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