viernes, 30 de diciembre de 2016

Cataluña: Ley clandestina separatista.



Junts pel Sí y las CUP, anunciaron ayer que han llegado a un acuerdo en el texto de una ley con la que quieren amparar el referéndum de autodeterminación y el salto a la legalidad de esa ilusoria “república catalana” a la que pretender llegar. Los sediciosos se niegan a revelar el texto de dicha ley para evitar así que su contenido sea impugnado por el Tribunal Constitucional.

Lo que sí que han dado a conocer, ha sido el primer artículo, en el que se establece que “Cataluña se constituye en una república de derecho, democrática y social”, primer artículo de una ley clandestina que al no haber sido registrada en el Parlamento catalán, no llega a la categoría ni de papel mojado.

Parece que los sediciosos quieren dar la impresión ante los que aún les siguen, que se siguen cumpliendo los plazos y los compromisos fijados de la hoja de ruta independentista.

Toda la oposición, ha criticado las argucias y artimañas empleadas para sortear e impedir la reacción de la justicia. Pues muchos entienden, que si utilizas todo tu tiempo y tus energías en eso, difícilmente podrás solucionar los problemas de tus ciudadanos.

Es evidente, que los viajes de nuestra vicepresidenta, Soraya Saenz de Santamaría, a Cataluña y sus patéticas declaraciones afirmando que “este Gobierno tiene una especial sensibilidad foral” han significado un rotundo fracaso. Los separatistas siguen adelante.

Ahora lanza la Generalidad una encuesta, donde dice que hay unos pocos menos catalanes que apoyan el proceso independentista, evidentemente lo hacen con mensaje subliminal incluido, “si actúas contra nosotros la tendencia cambiará”.

La cobardía y la pasividad del Gobierno de Rajoy, le puede traer una disyuntiva muy dura a corto/medio plazo, o aplica el Art. 155 y suspende la autonomía catalana, con la consiguiente detención y encarcelamiento de los dirigentes sediciosos, o por el contrario, se arruga ante una declaración unilateral de independencia, lo que podría provocar que todo el Gobierno fuese linchado en plaza pública, y le dejaría al Rey como comandante en jefe de las FFAA, la responsabilidad de sofocar la rebelión y restablecer la legalidad constitucional, cueste lo que cueste. Eso es lo que pasaría por culpa de un Gobierno prevaricador que no cumple con su obligación de cumplir y hacer cumplir las leyes.

Que nadie piense que deseo que se forme, lo que deseo es que se libre a los catalanes en particular y a los españoles en general del azote de esos delincuentes, de esos impresentables que tanto daño nos hacen a todos.




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