lunes, 19 de diciembre de 2016

Los Estatutos “sovieticos” de Ciudadanos.

Ciudadanos dio el salto a la política nacional aprovechándose del viento a favor de unos anhelos de regeneración que contaban con el apoyo de una parte importante de la ciudadanía, una ciudadanía harta de ver como los viejos partidos carecían de democracia interna.

Han pasado dos años y la decepción ciudadana con el partido naranja es enorme, pues ni ha cumplido su compromiso de democracia interna, ni viendo sus nuevos estatutos se atisba que pueda llegar a implantarse en el partido que lidera Rivera a medio plazo.

Rivera tiene tanto peso en su partido, que su cúpula en la toma de decisiones solo puede abrazar la posibilidad del pensamiento único, el pensamiento de su líder. Más que un partido, parece una secta.

La eurodiputada, Carolina Punset, lo ha clavado “Ciudadanos ha cambiado sus valores por frases huecas”. Esta valiosa política, quiere disputar el liderazgo a Rivera, aunque aún no ha dado el paso por su desconfianza fundada en el fraudulento voto telemático que practican y sobre el que ha habido muchas denuncias.

La reforma de Estatutos aprobada este fin de semana, ratifica la intención de Ciudadanos de castigar la disidencia interna, suspendiendo de militancia, inhabilitando e incluso expulsando a los afiliados y cargos públicos, disconformes con el pensamiento único.

La “banda afín al líder” que dirige Ciudadanos, incluso se ha atrevido a plasmar en esos Estatutos algo así como que todo aquel que haga unas declaraciones que puedan producir menoscabo de la imagen del partido puede ser defenestrado, un texto que por su subjetividad crea indefensión absoluta y que me parece claramente contrario a nuestra Constitución. También, todas las declaraciones públicas en relación a los posicionamientos políticos en cualquier materia a nivel municipal, autonómico o nacional, pasarán por el responsable de su sede nacional en esa materia.

De hecho ya ha ocurrido, que un cargo público de Ciudadanos entrevistado, recibe una pregunta, y por el pinganillo un asesor le dice la respuesta, patético.

Desde ahora, los cargos orgánicos y públicos de Ciudadanos serán simples repetidores, de slogans y frases huecas, fabricadas por el equipo de marketing y comunicación de su partido ¿Y para eso les vamos a pagar sus pingües sueldos y demás privilegios?






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