jueves, 1 de diciembre de 2016

Rajoy pretende negociar con el sedicioso Puigdemont.

El presidente de la Generalidad de Cataluña llevó a Madrid el pasado mes de abril 46 puntos sobre los que dialogar, ahora sorprendentemente, el Gobierno central le responde que está dispuesto a negociar todos los asuntos, salvo uno: la celebración de la consulta independentista. Ayer mismo, Puigdemont declaró, que no puede haber condiciones previas para el diálogo, tampoco por su parte.

Cuando desde hace ya mucho tiempo se dan de sobra las condiciones para aplicar el Art.155 de nuestra Constitución y suspender la autonomía catalana, Mariano Rajoy se descuelga con negociar casi todo con los sediciosos, reconozco que me deja anonadado.

El Estado le sigue dando dinero del FLA a Cataluña para que los independentistas sigan alimentando la utopía separatista, de hecho, en sus Presupuestos de 2017 se reservan casi seis millones de euros para otra consulta independentista que pretenden celebrar en septiembre de 2017.

En 2017 pretenden que el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) les dé otros 7.000 millones. Desde 2012 ya les hemos dado 40.000 millones. Sin los fondos que pagamos todos nosotros con nuestros impuestos, Cataluña estaría en quiebra y no podría abonar ni la nómina de sus empleados públicos ni a sus proveedores.

El déficit de Cataluña cerró el pasado ejercicio en el 2.7%, el más alto de todas las CCAA, y su deuda pública se disparó hasta el 370% del PIB. Por ello, la solvencia económica de Cataluña está a la altura de la de Nigeria o Bangladesh. Pese a ello, el Gobierno de Cataluña destina en sus presupuestos de 2017, 18 millones a sus ilegales relaciones exteriores, creará 10 nuevas embajadas ilegales, y 58 millones al desarrollo de su ilegal Agencia Tributaria catalana.


Si sumamos a todo esto, que en Cataluña no está en vigor el Estado de derecho, pues las leyes y las sentencias judiciales se las saltan a piola ¿Como es posible, que ante esta realidad, Mariano Rajoy, esté dispuesto a negociar con los sediciosos? Me parece un insulto a la inteligencia, y sobre todo, un insulto a toda la ciudadanía española. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario