domingo, 1 de enero de 2017

2017: Debemos acabar con el cáncer de las Autonomías.

Acaba de comenzar un nuevo año, y todos los que nos preocupamos por lo que no funciona en nuestra sociedad, desearíamos que las soluciones llegaran en este 2017.

Como los partidos políticos no van a permitir que se acabe con el fallido Estado de las Autonomías, la organización territorial que nos dimos en 1978 y que ha sido la gran culpable de casi todos los males que padecemos, esperemos que al menos, quienes nos gobiernan sean capaces de una vez por todas de, utilizando las herramientas que las leyes ponen en sus manos, actuar y poner fin a la locura separatista catalana.

Y digo que no van a permitirlo, porque gracias a las CCAA se reparten las diferentes parcelas de poder, tienen situados a sus legiones de enchufados y obtienen financiación, mediante sus cada vez más elaborados chanchullos y corrupciones.

Todas las razones que en su día nos dieron para implantar las Autonomías, se han demostrado falsas, y en aquella cantinela de que así se acercaría la administración al administrado, lo que se nos ocultó fue el inasumible costo que ello supondría, pues creamos una mega estructura que es un auténtico pozo sin fondo donde los recursos que deberían ir destinados a financiar los servicios básicos que recibimos los ciudadanos, se pierden en mantener estructuras administrativas innecesarias y prescindibles, eso sí, pero muy rentables por clientelares para que el partido de turno se mantenga o llegue al poder.

Es evidente, que el Estado de las Autonomías no ha cumplido los fines para los que fue concebido y su coste es inasumible. La descentralización política, que se ha llevado a extremos dudosamente compatibles con la Constitución, lejos de apaciguar la cuestión nacionalista, ha agudizado las tensiones centrífugas y ha puesto a España al borde de la desintegración. Nuestro Estado autonómico es políticamente inmanejable y financieramente insostenible.

Hoy en día, sin Autonomías, no se tendrían que haber hecho los importantes recortes en Sanidad, Educación o Asistencia Social que venimos sufriendo desde hace años, y por supuesto, se pagarían muchos menos impuestos. El Estado de las Autonomías es un chollo para ellos, para los políticos, y una ruina para nosotros, para los ciudadanos.

Mientras no se acabe con las CCAA, los españoles no seremos iguales, pues no tendremos los mismos derechos y libertades independientemente de nuestro lugar de residencia, ni por supuesto, disfrutaremos de unos servicios básicos de igual nivel de calidad.

Sé que decir lo que digo, es políticamente incorrecto, pero cualquier persona razonable lo puede entender ¿Por qué coño tenemos que pagarle a los políticos el costoso chiringuito en el que están instalados a nuestra costa? Por favor, que alguien me lo explique.






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