miércoles, 18 de enero de 2017

Conferencia de las pirañas autonómicas.

La Conferencia de Presidentes Autonómicos, se la inventó Zapatero y siempre tuvo un carácter excepcional, pues respondía al capricho del presidente de turno, quien en función de sus intereses, la convocaba o no.

Mariano Rajoy, si se ha caracterizado por algo, es por hacer seguidismo “zapateril” en muchos asuntos, ante la perplejidad de casi todos.

Los asuntos más mollares deben debatirse en el Parlamento, pues allí es donde están los representantes de los ciudadanos, hurtárselos a las Cámaras donde reside la soberanía popular para tratarlos en una conferencia de “pirañas” que todo lo devoran, me parece poco serio. Todos sabemos, que hasta ahora, el Gobierno central ha tratado de forma bilateral y a escondidas con los dirigentes de las 17 taifas, lo mismo ahora, con esta conferencia quiere dar la imagen de una falsa igualdad de trato.

Ayer, los presidentes presentes exhibieron sus problemas, y los dos ausentes nos demostraron que ellos son un problema. No obstante, tuvimos que escuchar decir a quienes nos gobiernan, que todo lo pactado también se les dará a las CCAA cuyos presidentes se han negado a asistir, supongo que como premio a su desplante, así y a modo de ejemplo, podrán pagar los independentistas catalanes el incremento previsto de sus falsas embajadas.

Cuando nos gobiernan con mayoría absoluta, no dialogan con nadie, pero cuando están en minoría se convierten en “la alegría de la huerta”, hablan con todos. Hablar del mantenimiento del Estado del Bienestar sin apostar por políticas demográficas es pretender la cuadratura del círculo, y parece que lo pretenden.

Y es que no hay solución mientras no se apueste por la igualdad, pero por lo visto no la pretenden, el injusto Concierto del País Vasco y de Navarra, es una auténtica afrenta al resto de los españoles y ningún partido se atreve a denunciarlo, solo UPYD se atrevió en su día a pedir su derogación.

Resultó surrealista  escuchar a Susana Díaz acusar a la Comunidad de Madrid de ser un “paraíso fiscal”, cuando en Madrid por gestionar mejor, la presión fiscal es menor. Susana olvida que Madrid, que los madrileños con sus impuestos, pagan parte de los servicios básicos de los andaluces. Si muchos andaluces con posibles fijan su domicilio fiscal en Madrid, es simplemente porque están hartos de que les roben en su tierra, están hartos de sufrir impuestos que rayan lo confiscatorio.




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