miércoles, 4 de enero de 2017

Las pensiones no están garantizadas.

Según la última encuesta de la empresa Sigma Dos, el pago de las pensiones se erige como una de las principales preocupaciones de los españoles. El hecho de que el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, se esté agotando, pues ha pasado de tener casi 67.000 millones en 2011 a apenas 15.000 millones actualmente, ha encendido todas las alarmas.

Pese a que desde el Gobierno se nos dice que las pensiones no corren ningún riesgo, lo cierto es, que se debería empezar a corregir el sistema y, o bien porque no se quiere, o bien porque el consenso necesario es imposible, el asunto se está pudriendo y cuando nos demos cuenta, cuando lleguemos a una situación límite, será mucho más difícil de arreglar.

Pese que en el último año se han colocado casi 400.000 personas, las cuentas de la Seguridad Social siguen sin salir, pues entre los bajos salarios y las bonificaciones en los contratos, los números no salen. Habría que hacer justamente lo contrario, acabar con las bonificaciones, disminuir las cotizaciones y aumentar los salarios.

Ahora nos dicen desde el Gobierno, que las pensiones no peligran y que si sigue el desfase entre lo que ingresa la SS y lo que paga en pensiones, que la solución es emitir deuda pública en cuanto se acabe el Fondo de Reserva, cuando todos sabemos que esa solución a medio-largo plazo significa llevar al país a la ruina.

Creo que la preocupación ciudadana es más, por estar seguros de que los nefastos políticos que tenemos no van a ser capaces de solucionarlo, que por el problema en sí. Pues parece cada vez más claro, que la política de trincheras que se hace en este país imposibilita llegar a grandes acuerdos, incluso  en un asunto de tan vital importancia como el de las pensiones.




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