miércoles, 1 de marzo de 2017

El autobús de Hazte Oir.

Siempre he defendido la igualdad de derechos de todas las personas independientemente de cual fuese su orientación sexual, por ello, al hablar hoy de la que se ha formado en Madrid en torno al autobús de Hazte Oir, pienso que lo hago desde la objetividad de un “políticamente incorrecto”.

En el autobús de Hazte Oir que circulaba por Madrid, se leía “Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen”, algo evidente, pero que por lo visto, para algunos es un crimen decirlo, pues es un mensaje que va contra la transexualidad infantil. Desde este martes, el autobús permanece inmovilizado en una nave con custodia de la Policía Municipal a la espera de que la Fiscalía se pronuncie sobre si ha cometido un posible delito, que recurrirá la decisión de la Policía al considerar que el vehículo está "secuestrado" y que se están vulnerando los derechos de la asociación.

Lo de que los mensajes rotulados incitan al odio y a la discriminación, me parece una auténtica barbaridad, no se puede vulnerar la libertad de expresión, de información, de asociación y de circulación, de una asociación católica, por parte de una administración local gobernada por quienes en demasiadas ocasiones han demostrado su desprecio y beligerancia hacia las ideas de los católicos.

El autobús ha sido secuestrado, pues aunque el Ayuntamiento "se acoge a una ordenanza por la que los autobuses publicitarios no pueden circular por Madrid” esa ordenanza tiene un artículo que permite a las ONG sacar autobuses publicitarios por la ciudad.

Hazte Oír ha asegurado, que la organización sacará "más autobuses a la calle" después de la "retención ilegal" por parte de la Policía y ha apuntado que cuando consigan “liberarlo” del parking de Coslada en el que se encuentra, se pondrá a circular delante del Consistorio.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, vuelve a hacer gala de su “progrez” y se alinea con los liberticidas, en su mente debe pensar que puede ganar algún voto del colectivo LGTB, para vergüenza del voto conservador y mayoritariamente católico que la ha votado.

En los colegios públicos de todo el país, sobre todo en las CCAA gobernadas por la izquierda radical, se está impartiendo a nuestros hijos, de forma descarada unas veces o subliminal en otras, adoctrinamiento sexual incompatible con los valores que, muchos católicos y no católicos, intentan transmitirles a sus hijos en familia. Esa es una de las causas por las que el que puede lleva a su hijo a un colegio concertado o privado, casi todos ellos religiosos. Desconozco, si el homosexual o el transexual nace o se hace, pero la naturaleza debe seguir su curso sin necesidad de incitar o hacer una especie de apología de ello.

No hace mucho, por Pamplona circuló otro autobús diciendo todo lo contrario, mentía en todo lo rotulado, y nadie lo inmovilizó. Estamos ante una campaña para acabar con la “familia”, pues sus enemigos saben que acabando con ella y los valores que representa, acabarán con nuestra sociedad.

Tras lo ocurrido en Madrid, en otras capitales como Valencia, ya han dicho desde su ayuntamiento que no van a permitir que circule por sus calles. Como podemos observar, la intolerancia cada vez está más presente en nuestra sociedad, y las administraciones de izquierdas lo hacen, nada más y nada menos, en nombre de su supuesto progresismo, cuando no hay nada más progresista que el respetar la libertad de quien no piensa como tú.




2 comentarios:

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  2. Totalmente de acuerdo. No dejar expresarse al que opina diferente es demostrar un miedo hacia un argumento que te pueda ganar. La censura es una expresión de la covardía intelectual.

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