domingo, 19 de marzo de 2017

ETA: Se nos sigue engañando.

Llevaba tiempo esperándose que ETA anunciara que entregaba las armas, que escenificara la entrega de eso, que mas que un arsenal, es un montón de chatarra casi inservible. El anuncio forma parte de esos acuerdos vergonzantes que comenzó Zapatero y que su aventajado alumno Rajoy está culminando.

Lo han confirmado desde el PNV, el Gobierno lleva mucho tiempo negociando en las cloacas con ETA, aunque Rajoy en público diga machaconamente que no dará nada a cambio de ese desarme, todos sabemos que nos miente. El gobierno vasco lleva ya mucho tiempo pidiendo que se le transfieran las competencias penitenciarias, las médicas ya las ejerce, fruto de ellas Bolinaga salió a la calle, si se las ceden y se envía a los terroristas a cárceles vascas, todos muy pronto estarán en la calle y siendo objeto de homenajes para escarnio de sus víctimas. La suerte está echada, ETA gana, el pueblo español pierde.

Me repugna observar, el júbilo con que se ha recibido la decisión tomada por los últimos restos de la banda criminal, tanto la corrupta clase periodística como la corrupta clase política, quienes pretenden contagiar a la mayoría de españoles esa falsa alegría que sin duda pretende blanquerar el pasado sangriento de quienes tanto daño hicieron a nuestra sociedad. Una sociedad encantada de haber sido anestesiada y de sufrir amnesia en relación a ETA.

Me repugna escuchar, como desde todos los partidos parlamentarios se les ha suplicado a los terroristas etarras esa cantinela de “entregar las armas y disolveros”. Un Estado democrático de derecho no debe suplicar la autodisolución, y menos cuando sabemos que es fruto de muchas cesiones a ETA. Un Estado democrático tiene que aplicar la Ley y buscar la Justicia, es decir, buscar la derrota de ETA. La derrota no consiste en entregar las armas y disolverse, la derrota es actuar con la Ley. Aplicar una Ley cuya finalidad es la de detener a todos y cada uno de los responsables directos e indirectos de los más de 300 asesinatos sin juzgar. Detener a todos y cada uno de los jefes de ETA, entre ellos el máximo responsable Josu Ternera. Renunciar a la derrota es renunciar a la Justicia que las víctimas han depositado en un Estado de Derecho que tiene la obligación de ejercerla en su nombre. ¿Con qué autoridad moral piden a las víctimas del terrorismo que renuncien a la justicia bajo el pretexto de que así ETA deja de matar?

Vivimos en una sociedad muy indignada con la corrupción política, una sociedad que exige que los corruptos vayan a la cárcel, se exige justicia, en cambio, no se exige para los terroristas que tienen en su haber casi mil asesinados y miles de heridos, para estos parece que con entregar las armas es suficiente, indignante.

Parece que el sacrificio de las víctimas del terrorismo en España ha sido absolutamente inútil, no se puede permitir que se renuncie a la Justicia con tal de recibir los restos de un deteriorado arsenal.






1 comentario:

  1. Posiblemente las verdaderas armas nla tenga a buen resguardo.

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