viernes, 10 de marzo de 2017

Nos engañaron, Ciudadanos no es UPYD.


El subdelegado territorial de Ciudadanos en Andalucía, Eugenio Rodríguez, aparece en una grabación que se sitúa en la antesala de las elecciones generales de diciembre de 2015, dando instrucciones precisas sobre cómo contratar personal para el partido con el dinero de las arcas municipales, con dinero público, es decir, reconoce que su partido comete actos delictivos de corrupción. Tanto la ley de financiación de los partidos políticos, que delimita las subvenciones públicas, como la ley reguladora de bases del régimen local, dejan claro que las asignaciones municipales que reciban los grupos políticos deben destinarse a los gastos de funcionamiento del grupo y no pueden servir para financiar a los partidos políticos. Contratar a la coordinadora de una campaña electoral con la asignación municipal no cabe en la ley.

Al hacerse pública esta información, Ciudadanos nos cuenta la milonga de que  abrirá un expediente informativo para conocer lo que ha sucedido y actuar en consecuencia.

Recordemos que este comportamiento delictivo de Ciudadanos no es la primera vez que lo perpetran, ya en Murcia, el pago de facturas de la campaña de las autonómicas con fondos de la Asamblea costó un cese y una supuesta investigación interna.

El partido de Albert Rivera nos intenta vender que son una garantía de regeneración de la vida política española. La formación naranja escenificó su transparencia firmando un convenio con la ONG Transparencia Internacional después de que surgieran sospechas sobre la financiación de sus campañas electorales a raíz de un informe de la Cámara de Cuentas de Madrid. 

En su día les contaron a los votantes de UPYD, que Ciudadanos era idéntico a ellos, y que si no había unión era por culpa de la cúpula magenta. Ahora ya sabemos por qué UPYD se negó a coaligarse, conocía perfectamente “la calaña de los naranjitos”.

Mientras UPYD ha sido el único partido de la democracia española que devolvió el dinero sobrante tras perder sus grupos municipales, Ciudadanos es ya un partido más de esa partitocracia especializada en llevarse “calentito” el dinero de todos.

Creo sinceramente, que los ex votantes de UPYD le deben algo al único partido limpio que ha tenido representación parlamentaria, y al que abandonaron creyéndose las mentiras interesadas de los medios.

Por todo lo comentado anteriormente, es evidente, que Ciudadanos no tiene la conciencia tranquila, lo que le lleva a incurrir en todo lo relacionado con la corrupción, en una conducta errática, confusa y contradictoria, llegando incluso a ser un factor amenazante para la estabilidad. Ciudadanos con su comportamiento incluso ha revivido el fantasma de las nuevas elecciones. Su doble discurso en lo referente a la corrupción y su  desprecio de la presunción de inocencia, son letales.

Ahora dan ultimátum a la derecha y se alían con la izquierda para crear estériles comisiones de investigación parlamentarias, una irresponsabilidad que pone en peligro la legislatura.

La doble vara de medir la corrupción en función de quien la cometa, sumisión al PSOE en Andalucía y ferocidad con el PP en Murcia, nos deja clara cual es la catadura moral de Rivera y su corte de oportunistas.



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