miércoles, 5 de abril de 2017

Coca Cola: Nuevo esperpento podemita.



Con todos los problemas que tiene este país, los informativos de muchos medios de comunicación le dedicaron ayer mucho tiempo al esperpento podemita del día, y me refiero, a lo sucedido en el comedor del Senado, y protagonizado por Ramón Espinar, ese ya conocido listillo al que se le descubrió que le habían concedido un piso de protección pública sin corresponderle, sin reunir los requisitos necesarios, y que con posterioridad se le permitió especular con él. Vamos, todo un ejemplo de esa nueva política que dice representar Podemos.

Podemos ha manifestado su apoyo a las reivindicaciones de los trabajadores de Coca Cola, e incluso ha participado con ellos en algunas de sus movilizaciones, por ello, solicitó por escrito, “que se retire de todos los espacios públicos y privados, en particular de la institución del Senado, todos los productos comercializados por Coca Cola, se prive de su publicidad, y no se le permita utilizar eventos de autorización institucional mientras siga sin cumplir con las sentencias, y los trabajadores tengan un futuro real en Fuenlabrada”.

Pues bien, Ramón Espinar, fue pillado “in fraganti” en el comedor del Senado en el momento en que transportaba su bandeja en la que había un plato de judías verdes, otro de albóndigas, pan, fruta, y atención, dos botellas de Coca Cola. Estos tíos tienen “un morro que se lo pisan”, cubren el expediente presentando el escrito en el Registro del Senado para quedar bien ante los trabajadores de Coca Cola, entiendo que intentando pillar votos, pero luego, con toda la desfachatez del mundo, siguen consumiendo la bebida que teóricamente boicotean. Y como lo hacen ellos, pues no pasará nada. A ellos nadie les pide dimisiones.

Me gustaría que alguien me explicara en que se diferencian estos, de los de siempre, las virtudes está claro que no las han copiado, eso sí, los defectos, todos y aumentados.



No hay comentarios:

Publicar un comentario