domingo, 16 de abril de 2017

España: País de las injusticias.

En nuestro país, cualquier español que quiere acceder a la totalidad de su pensión tiene que cotizar 37 años de su vida, antes 35. Siendo necesarios al menos 15 años cotizados para disfrutar del 50% de ella.

Pero estas duras condiciones solo se les aplican a los trabajadores que respetamos las leyes, si eres un terrorista asesino lo tienes mucho más fácil.

Unos tres mil etarras, cumplen o han cumplido condena en nuestras cárceles, estimándose que el cumplimiento medio de condena es de veinte años. Como siempre se negaron a trabajar en prisión para obtener beneficios penitenciarios, y por lo tanto, nunca cotizaron a la Seguridad Social, además de que en su día, para no hacer frente a las indemnizaciones a las víctimas, donaron sus propiedades, ahora resulta que van a salir enormemente beneficiados.

Esos 3.000 etarras accederán a pensiones no contributivas de 369,90 euros al mes con complementos de 338,70 euros para llegar a la pensión mínima, y al carecer de casa propia, recibirán también, 525 euros en concepto de ayuda a la vivienda. Por ello, los gobiernos, estatal y vasco, afrontan un agujero de 44 millones de euros anuales por las jubilaciones de estos indeseables.

Teniendo en cuenta, que el coste de mantener a un etarra cada año en la cárcel ha sido de 21.000 euros, y como el cumplimiento medio de condena real ha sido de 20 años, podemos hacernos una idea de lo que nos ha costado mantener a estos 3.000 criminales.

Hablamos de que terroristas con un historial sangriento que se han negado a trabajar y a cotizar, van a disfrutar de una jubilación mucho mejor que la que cobrarán millones de españoles que siempre cumplieron con su obligación y respetaron las leyes. Me parece un insulto a la inteligencia.


Por eso, este país está como está, si eres independentista te dan más financiación, si eres terrorista te dan más pensión, si eres un corrupto vives mejor que los demás, esta es la porquería de sociedad que hemos creado, y por lo visto, desde el poder político nadie mueve un dedo para que esto cambie. Y luego nos extrañamos de que los antisistema proliferen. Hasta yo empiezo a creer que lo soy por atreverme a decir estas cosas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario