sábado, 22 de abril de 2017

Venezuela, hacia la guerra civil.

A estas alturas de la película, pocos dudan ya de que Venezuela se dirige hacia una guerra civil, pues se dan las circunstancias para ello, un tirano que se quiere mantener en el poder castigando a su pueblo con una brutal represión, y un pueblo, sumido en la escasez mas absoluta de todo lo básico, alimentación y medicamentos, que sufre las continuas dentelladas de los perros del dictador.

Si Venezuela ya era desde hace años, el país del mundo donde más asesinatos se cometían anualmente, ahora la situación se ha vuelto explosiva, el desabastecimiento conduce al hambre y los saqueos al vandalismo.

Por las calles de Caracas ya es habitual ver cadáveres de personas que, o bien protestaban contra el tirano, o bien simplemente intentaban como fuese que su familia comiese ese día. La situación es extrema.

Si Maduro persiste en su intención de atrincherarse en el poder, la única solución para evitar una guerra civil, es que se produzca una intervención militar internacional, una intervención que demostrase que para algo sirven organizaciones como la ONU o la OEA.

Mientras Venezuela se desangra, la extrema izquierda europea, y sobre todo la española, siguen negando lo que allí sucede y recurriendo a eso de que hay una conspiración internacional contra el régimen bolivariano. Me sorprende la falta de sentimientos de los comunistas europeos, como pueden ver a un pueblo sufrir de esa manera y seguir apoyando a su verdugo.

Parece que la oposición democrática venezolana se ha propuesto no cesar en sus protestar hasta que el tirano sea derrocado, una oposición que ya tiene el apoyo del 75% de la población, según los últimos sondeos realizados.

En este mundo, tal y como está, solo hay dos posturas, o estas con la democracia y la libertad, o estas con las dictaduras tiránicas, o estas con las víctimas o estas con los verdugos. El viejo discurso de derechas e izquierdas se ha quedado obsoleto. A quien le importa a estas alturas la ideología del chavismo, lo importante son las consecuencias de su gobierno en la población, y el balance es terrorífico.


Pero los comunistas españoles siguen a lo suyo, este fin de semana, el PCE (Podemos) invitó al embajador de Venezuela a dar una charla en Aranjuez. Mientras su gobierno asesinaba venezolanos, ellos “le chupaban el culo” a su embajador.


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