martes, 16 de mayo de 2017

Anticlericalismo en Córdoba.

La Mezquita de Córdoba, actual Catedral de la Asunción de Nuestra Señora, se construyó en el año 785 en el lugar que ocupaba la basílica visigótica de San Vicente Mártir, templo cristiano edificado a mediados del siglo IV.

Hago esta referencia histórica, porque ahora, Isabel Ambrosio, alcaldesa de Cordoba, sin duda espoleada por sus socios podemitas, pretende arrebatarle la titularidad de la Mezquita cordobesa a la Iglesia. En la actualidad, la Mezquita-Catedral de Córdoba, es un bien de la Iglesia registrado recientemente conforme a la ley, pero cuya propiedad puede acreditar desde el siglo XIII, año en que Fernando el Santo se la devolvió al estar edificada sobre el solar que albergaba un antiguo templo cristiano de la época visigoda como antes indiqué.

Ahora se le ha ocurrido a la alcaldesa, fichar a Federico Mayor Zaragoza, ex secretario general de la UNESCO para que presida una comisión de supuestos expertos para que contradigan los informes de la propia asesoría jurídica municipal y del Ministerio de Hacienda, quien ratificaron la propiedad eclesiástica del monumento.

Pretender que opiniones externas “mercenarias” contradigan lo dicho por los propios funcionarios municipales, que son quienes se ocupan de defender los intereses públicos, podría constituir un delito de prevaricación, el Consistorio perderá el juicio y posiblemente será condenado a pagar las costas. Conviene aclarar que ningún órgano municipal ha aprobado crear esa comisión y el alto conste que ella conlleva.

Volviendo a sacar del cajón este asunto, la alcaldesa intenta evitar que se hable de otros asuntos referentes a la ineptitud de ella y de su gobierno.

Cuando las izquierdas se unen para gobernar, parece inevitable que durante su mandato hagan gala de su anticlericalismo visceral. Aunque desde luego, en lo referente a la titularidad de la Mezquita-Catedral de Córdoba, pinchan en hueso, no tienen nada que hacer, aunque eso sí, a los cordobeses les tocará pagar las consecuencias de sus viscerales y arcaicas fobias.




2 comentarios:

  1. Y por qué no paga la iglesia por esas propiedades regaladas en tiempos de reyes medievales. Las cosas no son inmutables y ya es hora que esta gente empiece a pagar, y no sólo trincar. El que quiera religión que la pague. El monumento tiene que ser propiedad de la Ciudad de Córdoba. Patrimonio de los cordobeses y no de un grupo de curas.

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  2. Los cristianos llevamos pagando 2000 años, tú masones comunista, solo te dedicas a robar y matar

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