miércoles, 28 de junio de 2017

No a la “gestación subrogada”, mis razones.

Ciudadanos ha presentado en el Congreso de los Diputados, una Proposición de Ley sobre “gestación subrogada” para su debate. El partido naranja ha incluido el concepto de “altruista”, y ahí precisamente es donde está la trampa, pues es evidente, que una vez legalizada esta práctica, su mercantilización sería imparable. La maternidad “por encargo” es una manera de enmascarar la explotación, no solo de la mujer, si no del menor que va a nacer.

El término “gestación subrogada” y su supuesta definición como técnica reproductiva, no es más que un eufemismo que se utiliza para dulcificar e idealizar un negocio inhumano, un negocio que va claramente contra de los DDHH.

El contrato de subrogación es de imposición, no tiene marcha atrás una vez firmado, impidiendo así, que la madre de alquiler pueda cambiar de opinión libremente a la hora de decidir quedarse con su bebé. El mercado de los vientres de alquiler, nos dice que una mujer y su cuerpo, se pueden comprar o alquilar parcial o totalmente, una auténtica aberración.

Los niños y las mujeres son seres humanos, y bajo ningún concepto se les puede poner un precio bajo la apariencia de “solución” para otros. La subrogación es una forma de mercantilización, un negocio que incita al tráfico de menores. El fin no justifica los medios.

Si se aceptase esta práctica, lo que se admite, por tanto, es que la mujer portadora se somete a la comercialización de su cuerpo. Simple y llanamente.

La madre que renuncia a su hijo, y lo cede a cambio de una compensación económica, lo convierte en algo material, en algo disponible, algo de lo que se puede uno apropiar. No olvidemos, que las personas no tienen precio, tienen dignidad.


Conociendo el mal que hay en nuestra sociedad, no sería de extrañar, que a medio plazo se crearan “granjas de mujeres”, por supuesto, todas ellas pobres, semiesclavizadas y mal pagadas, destinadas a satisfacer al “mercado”, esa minoritaria parte de la población que desea tener un hijo y no puede. Y os aseguro que esto de ciencia ficción tiene muy poco.


1 comentario:

  1. Gracias por poner un poco de cordura. Soy Socialista, defiendo la eutanasia, pero nunca la comercialización de la mujer por el perpetúe de los genes del hombre.

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