domingo, 9 de julio de 2017

Ermua, la rebelión olvidada.

Se acaban de cumplir 20 años del secuestro, y posterior vil asesinato, de Miguel Ángel Blanco por parte de la banda terrorista ETA. En los medios de comunicación se multiplican las opiniones de lo que supuso ese acto criminal en nuestra reciente historia, algunas más acertadas que otras.

ETA secuestró y asesinó al concejal de Ermua, en represalia por el éxito del Estado en la liberación de José Antonio Ortega Lara, sin sospechar la rebelión social que entonces se produjo por la rabia de una ciudadanía harta de sus acciones sanguinarias.

Tras este asesinato, las víctimas de ETA cobraron el protagonismo que antes les negaban, pues durante muchos años se las había escondido intentando hacerlas invisibles, pues por lo visto resultaban muy incómodas para las conciencias, tanto de unos como de otros.

Pero todo eso pasó, y la desmemoria y la amnesia colectiva inducidas calaron en la sociedad. Hoy incluso los más jóvenes desconocen quienes han sido nuestros héroes, qué es lo que hicieron, cuantos fueron asesinados y cuanto sufrieron.

El resultado de todo esto, ya lo sabemos, negativas y silencios de partidos políticos e instituciones a homenajear a nuestro héroe, negándose incluso a rotular una calle con su nombre en algunas localidades.

Los gobiernos socialistas de Felipe González, combatieron ineficazmente a ETA e incluso recurrieron a la guerra sucia de los GAL, lo que se convirtió en un fiasco al ser un plan más para saquear las arcas públicas que para. de manera rigurosa, eliminar terroristas.

Los gobiernos de José María Aznar, respetando el Estado de Derecho y recurriendo a la colaboración internacional, pusieron a la banda contra las cuerdas.

Los gobiernos del socialista Zapatero, le dieron oxigeno a la debilitada banda, permitiendo que las marcas blancas de ETA entraran en las instituciones, y haciendo que el Estado fuera “blandito” con los asesinos.

Y para colofón de semejante despropósito, los gobiernos de Mariano Rajoy, han hecho un seguidismo extremo de lo emprendido con Zapatero para vergüenza de nuestra sociedad.

El resultado de todo esto es claro, ETA fue casi derrotada policialmente, pero políticamente salió victoriosa, pues hoy en día tiene un importante poder político en las instituciones, maneja grandes presupuestos, y sobre todo, cada vez mas, impone su versión de lo que ella significó.

Sr. Rajoy, cuando los buenos renuncian a combatir el mal, los malos siempre ganan. Usted, continuando la infame política antiterrorista de Zapatero, con la no aplicación de la ley de partidos, no solo ha traicionado a las víctimas del terrorismo, si no también, a buena parte de sus militantes y votantes.

Si pretendemos crear un necesario proyecto nacional para España, no podemos enterrar en el olvido a nuestros héroes, ellos deben ser la referencia ética de la España del futuro.





1 comentario:

  1. No puedo estar más de acuerdo y no veo salida a esto pues no hay ningún partido que se le vea capaz de hacer algo para frenarlo. Zapatero fue nefasto para España pero creo que ahora Rajoy lo está siendo más al no frenar tanta locura. Necesitamos a un Aznar de nuevo fuerte en el gobierno pero no hay nadie ni que se le parezca y dejo claro que no todo lo que dice o piensa Aznar me gusta pero en lo global es lo que necesitamos o nos vamos al garete en dos telediarios.

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